jueves, 19 de abril de 2012


Cuando está a mi lado, todo parece tan fácil... Es como si, estar juntos, implicase entrar en otra dimensión, llegar al Limbo, ese supuesto lugar idílico, donde todo es puro e inocente… aunque no libre del pecado original.

¿Conoces esa sensación de la que hablo? La emoción hace, incluso, que se te salten las lágrimas, que tus cuerdas vocales se paralicen y lo único que tenga vida, sean tus latidos y tus pensamientos. Empiezan a pasar imágenes por tu cabeza, como si la muerte te pisara los talones.
Ni te molestas en intentar articular palabra. Es el silencio perfecto .

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